miércoles, 17 de agosto de 2016

Infamous: Second Son


Cole ya es historia. Tras regalarnos dos juegos realmente buenos en PS3, su sustituto viene para quedarse en la nueva entrega de la saga. Como su nombre indica, Second Son hace referencia a que tenemos ante nosotros a un nuevo conductor con nuevos poderes. Su nombre es Delsin y es radicalmente diferente a Cole en todo. Él disfruta usando sus poderes, aunque al principio no le hacen mucha gracia, acabará dándose cuenta de que son la única manera de hacer frente a una fuerza mayor.


La historia nos sitúa en un mundo en el que la gente con poderes está considerada monstruos y delincuentes de la peor calaña, por lo que son encerrados y ajusticiados por el D.U.P, una organización policial que imparte su propia justicia con los conductores. Delsin se topa con un usuario de poderes de ceniza y, al tocarle, su condición de conductor le dota de los mismos poderes, y rápidamente se da cuenta de que tenerlos no está tan mal. Y es entonces cuando entra en escena Augustine, la principal villana de la historia y usuaria de poderes de hormigón, y con la intención de hacer confesar a Delsin tortura a su familia y amigos, pertenecientes a una tribu, usando sus poderes contra ellos. Pero el problema viene cuando Delsin descubre que la única forma de curar a sus amigos es utilizando los mismos poderes que les hirieron, así que decide embarcarse en la ardua cruzada de absorber los poderes de Augustine.


Homefront: The Revolution



Homefront empezó como un humilde shooter que copiaba sin demasiada vergüenza títulos como CoD. Fusilaba varios elementos de su modo campaña para ofrecernos una experiencia lineal y narrativa. Sin embargo, logró aportar su propio toque característico y no dejó indiferente a nadie.


El título mostraba unos EEUU invadidos por Corea y no escatimó en escenas crueles y crudas. Aunque quizá, su tono duro y atrevido fue lo único que nos atrajo de un juego que, al final del día, no aportaba lo suficiente como para brillar con luz propia.


lunes, 1 de agosto de 2016

Dragon Ball Z Super Butoden 3


Creo que está de más a estas alturas hablar de lo significativa que fue la saga Super Butoden cuando apareció la primera entrega. Ya había salido un juego de lucha para NES de DBZ pero se trataba de algo bastante arcaico y los sprites no hacían para nada justicia a los coloridos personajes de la serie.
Cuando, un año más tarde, Super Butoden llegó al catálogo de la SuperNes, todos los fans estallaron de gozo. Nunca habíamos visto a Goku y compañía representados por unos sprites tan detallados y moviéndose tan bien (para la época, claro).


Se convirtió en un éxito y, por supuesto, la saga siguió adelante. Con Super Butoden 2 se perfeccionó aun más lo ofrecido y, además de unos sprites más grandes y con más detalle, se añadieron nuevas formas de contraataque, los ansiados choques de ondas de energía y personajes de las películas, como Bojack y Broly. A día de hoy, con el perdón de Hyper Dimension, Butoden 2 se considera el juego de DBZ en 2d que recibió más aceptación.

martes, 19 de julio de 2016

Doom


El rey ha vuelto. Y no me refiero a ese señor cachas con gafas de sol y puro, sino al juego que lo inició todo. Doom redefinió el genero de los disparos subjetivos y de qué manera.
Cuando Doom nos mostró como había que matar demonios, con esa música, esos escenarios y esa brutalidad, nada volvió a ser igual.
Después de mucho tiempo desde Doom II, la tercera parte llegó para demostrarnos la potencia de los pc de la época y de una poderosa Xbox que poco tenía que envidiar a los compatibles.


Pero algo falló. Aquello no era Doom. Indudablemente era un buen juego, pero no respetaba demasiado las bases que sentó la legendaria segunda entrega. Se parecía más a Alien, con esa gran nave devastada por explorar y esa sensación de soledad y peligro constante. Doom se basaba en matar constantemente y muy pocas veces estabas sin algo delante a lo que acribillar.

martes, 14 de junio de 2016

Uncharted 4: El desenlace del ladrón


Drake ha vuelto una vez más a pesar de que dijo que no lo haría. Pero si ha de romper su promesa de esta manera, ojalá lo haga muchas veces más.
Naughty Dog siempre ha sabido cuidar sus sagas con un mimo pocas veces visto y, para su niño mimado no iban a escatimar en gastos.
Cuando se anunció la cuarta entrega del buscatesoros no faltó el que dijo que era una cuarta parte rebuscada ya que la compañía siempre había sido de trilogías. Pero aquí está Uncharted 4 para demostrar que si se hacen bien, incluso las cuartas partes pueden ser buenas.


Uncharted 4 empieza con un Drake acostumbrado a una vida monótona, sin riesgos ni tesoros que encontrar. El matrimonio con Elena por fin se consumó y ahora vive en una casa normal, tiene un trabajo normal y no deja de suspirar por aquellas aventuras que tanto le gustan y por las que se siente atraído.
Un flashback se encarga de explicarnos que Drake tenía un hermano al que también le pirraban las aventuras y, junto a Rafe, otro pirado como ellos, se metieron en una cárcel con la ayuda de un poli corrupto para buscar un tesoro.

jueves, 2 de junio de 2016

Últimamente: Decepciones


Últimamente el mercado de los videojuegos está en un estado de decadencia que quizá me haya pillado por sorpresa, pero seguro que muchos ya se lo estaban temiendo desde hace tiempo.
Recuerdo cuando salían las joyas de ps2 como Metal Gear Solid 2 o Final Fantasy X. Yo me ponía a 100 de la ilusión que me hacían y no podía esperar a comprarlos y empezar a jugar.


A día de hoy, sale un título como Street Fighter V o Metal Gear Solid 5 y, lejos de ser joyas incuestionables como sus antecesores, nos decepcionan y nos llevan a preguntarnos en qué se está convirtiendo esta industria que tanto nos gusta.


Recuerdo que, cuando faltaba poco para que saliese Metal Gear 5, yo ya llevaba encima un par de decepciones, que ahora mismo no recuerdo, pero sí que recuerdo lo que pensé: "No pasa nada, aun ha de llegar MGS5, si este también me decepciona, ya puedo cavar un hoyo y no salir de él".


Pues MGS5 llegó, y tuve que empezar a cavar porque también me decepcionó. Aunque a día de hoy, meses después de su salida, he aprendido a aceptarlo como es y, aun pareciéndome algo pesado y repetitivo, soy capaz de divertirme con él. Pero sigo pensando que esa no debería ser la sensación causada por un título de ese calibre.